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PREGUNTAS FRECUENTES

La calidad del aire comprimido es un elemento clave en la vida útil de un componente.

Un buen aire comprimido hará que el componente trabaje durante todo el tiempo para el cual fue diseñado y muchas veces lo sobrepase. Por el contrario una mala calidad de aire puede arruinar un componente en poco tiempo de operación.

Los elementos que más frecuentemente contaminan el aire comprimido son el agua, polvo, emulsión y polvo de óxido en caso de que alguna parte de la línea de aire comprimido esté hecha en acero sin tratamiento anticorrosión. Este último es especialmente dañino para válvulas y actuadores neumáticos.

La calidad del aire comprimido se mide en base a 3 parámetros: Contenido de agua, contenido de partículas sólidas (polvo) y contenido de aceite. Según estos parámetros, la norma ISO 8573.1 clasifica la calidad del aire y define un estándar de calidad según la aplicación.

Sí, de hecho muchos los utilizan para realizar la conexión/desconexión rápida de moldes de inyección y termoformado. Se debe tener presente el respetar el rango de temperatura y presiones de trabajo de los componentes así como también el que se trate de agua industrial y/o refrigeración, ya que no están certificados para contacto con alimentos.

Las unidades con drenaje semi automático poseen una válvula de drenaje que se abre automáticamente cuando la presión en la línea de aire cae bajo 1 BAR aprox., o también pueden ser drenadas manualmente. Esto implica que el equipo donde está instalado el filtro debe quedar sin alimentación de aire para realizar el drenaje.

Las unidades con drenaje automático poseen un flotador en su interior, de manera que una vez que el líquido capturado alcanza un nivel predeterminado, la válvula drena todo el contenido hasta quedar vacía, para cerrase automáticamente, permitiendo un drenaje 100% automático y sin la necesidad de detener el equipo ni intervenir manualmente.

Todas nuestras unidades FRL y de filtro cuentan con drenaje 100% automático, ya que este asegura un drenaje oportuno, reduce al mínimo la necesidad de mantenimiento y maximiza la productividad de los equipos donde se instalan nuestros filtros.

El nivel de filtrado depende de la aplicación para la cual se utilizará el aire comprimido.

Los FRL y/o Filtros equipan un filtro de 40 micras normalmente, sin embargo es posible reemplazar el medio filtrante por uno de 5 micras, que entrega un aire más limpio protegiendo y alargando la vida útil de los equipos.

Como cualquier filtro, el elemento se va saturando de contaminantes con dependiendo del nivel y del tiempo de uso, y por lo general es de difícil reemplazo ya que el repuesto no se encuentra disponible en el mercado a pesar del bajo costo de éste. Este es un punto clave para asegurar la productividad de sus equipos y minimizar los costos de mantenimiento, y que a menudo es descuidado.

Kohen Industrial ofrece elementos filtrantes de repuesto en las alternativas de 5 y 40 micras para todos sus filtros y FRL.